viernes, abril 20, 2007

Yo fuí un rey...

Un día científicos americanos descubrirán una fuente inagotable de energía, portable, limpia y totalmente económica, es decir barata, fácil de construir y efectiva.
Un día, un líder capaz equipará terribles vehículos de combate con estas fuentes y devolverá el golpe al enemigo del norte y devolverá sus fronteras a México y las grandes reservas indias dejarán de existir para recuperar el resplandor de su gloria pasada cuando el hombre corría descalzo detras del venado y el aliento caía como un pájaro en el agua, el bosque, el arce y el álamo, el fresno y el roble, la piel de bronce y la corteza del árbol.

El invasor anglosajón será devuelto a su tierra de frío y piedra helada y retornará la espada a su vaina; tendrá el lobo a la puerta por las noches y los techos de madera nublarán aún más sus cielos. Lo único azul serán sus ojos y el hielo del mar.
Algún día se dejará la ciudad cuadriculada y se seguirá la vena de la tierra, la forma de la roca, la curva del río.

El Inca mirará sobre las montañas, el azteca subirá a sus piedras, adivinará el futuro en la piel del yaguar, seguirá a la serpiente emplumada y ya no temerá a la cruz, ni a la espada, ni a la barba piojosa, ni a las corazas sobre el cuerpo sucio con su hambre asqueroso de oro sacudiéndolo en espasmos.

Que algún día tiemble la tierra, nuestras manos con ella y el hacha de piedra al cortar la raíz latina, la mano de Roma.


O de como se puede ser racista para el otro lado.
Al principio era una idea para una novela basada en el ejercicio mental de imaginar el destino del continente americano sin la llegada del hombre blanco. Luego, al no poder suponer lo imposible, como cuando se piensa en el límite del universo, se me ocurrió pensar en la inversión del proceso.
Es un ejercicio pero también una demostración de lo fácil que es caer en un extremismo, de adosarle un traje brillante y perlado, venderlo fresco para que algun incauto lo compre. Un ejercicio baladí. EL odio es facilmente creado. Un dios aburrido ha derramado siglos de sangre para dejar, finalmente, al mediodía del mundo, una terrible lección de amor. Y eso que me considero ateo, pero todas las historias del mundo no me son ajenas, y la ronda frente al fuego es grande; quien quiera oir que oiga.
Más cuesta abrazar al hermano que criticarle la esposa, patearlo el perro, quemarle el rancho, mentarle la madre, robarle el caballo, escupirle el mate, arrebatarle el asado...

Nunca tendrá forma de novela, acaso ya lo he escrito todo.

3 Pasajeros a bordo:

At 3:35 p. m., Blogger Pablito dijo...

Muy bueno, excelente

 
At 10:10 p. m., Blogger Gloria dijo...

Acaso ya se habrá escrito todo, pero el significado, y el mundo en el que permea siempre es distinto. Por eso espero que la lanza no se herrumbre.

 
At 5:33 p. m., Blogger Luciano dijo...

Y si se herrumbra golpeamos con el cabo

 

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